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El paro cardíaco en adultos

Qué lo produce y cómo actuar a tiempo.

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El paro cardíaco es un cuadro dramático y con alta mortalidad, ocasionado por el cese brusco de la función circulatoria, que lleva al fallo de la función respiratoria. Es una situación generalmente inesperada que puede ocurrir aún en personas en aparente buen estado de salud, y suele ser provocado en adultos por un trastorno eléctrico del corazón que se denomina fibrilación ventricular, que frecuentemente aparece en el curso de un infarto de miocardio.

Nos damos cuenta de que una persona es víctima de un paro cardíaco cuando pierde el conocimiento en forma brusca, cae y no responde, no respira normalmente, no tose y no se mueve.

La reanimación cardiopulmonar (RCP) es un conjunto de medidas estandarizadas que, aplicadas ordenadamente, tienen la finalidad de sustituir temporalmente y restaurar, si fuera posible, la respiración y la circulación espontáneas. Para ello se aplican las llamadas maniobras básicas: masaje cardíaco y respiración boca a boca.

  • El masaje cardíaco es lo prioritario y es la maniobra que se recomienda realizar en caso de paro cardíaco en un adulto.
  • La respiración boca a boca es importante en el paro de origen respiratorio (ej: ahogado, asmático) y se recomienda realizarla, siempre que esté usted entrenado para hacerlo, alternando 2 respiraciones con 30 masajes cardíacos.
  • Para restaurar esas funciones es necesario revertir la fibrilación ventricular mediante choques eléctricos (desfibrilación) aplicados precozmente. Esto puede realizarlo un médico con un desfibrilador manual o personas de la comunidad entrenadas con un desfibrilador externo automático (DEA)

Para que la víctima tenga las mejores chances de sobrevivir es necesario que reciba las maniobras básicas de RCP inmediatamente y la fesfibrilación dentro de los primeros minutos o segundos de producido el paro cardíaco. El inicio de las maniobras no puede esperar a la llegada de una ambulancia.

Aunque solo realicemos el masaje cardíaco, si lo hacemos desde el inicio, estamos logrando alargar el período de tiempo en que la desfibrilación eléctrica puede ser efectiva. La realización de maniobras de RCP por parte de personas entrenadas de la comunidad y el uso de los DEA han permitido en los últimos años mejorar la sobrevida del paro cardíaco en adultos.

 

RCP básica en el adulto

RCP básica en el adulto

Sacúdalo por los hombros. Pregúntele en voz fuerte si se encuentra bien.

Si responde, déjelo en la posición en la que lo encontró. Si es necesario, pida ayuda. Vigílelo.

Si no responde, abra la vía aéres: extienda la cabeza hacia atrás y eleve el mentón. Evalúe si respira: mire, escuche y sienta.

Si no respira normalmente, llame a una emergencia móvil o solicite a un testigo que llame mientras usted comienza a realizar el masaje cardíaco.

Realice masajes cardíacos continuos: en el centro del pecho, brazos verticales con codos exendidos, frecuencia de masaje entre 100 y 120 compresiones por minuto. Con cada masaje, el tórax debe comprimirse entre 4 y 5 cm, y luego permitir que reotorne a su posición inicial. Los masajes deben ser ininterrumpidos hasta el arribo de ayuda médica. Cuando sea posible, cambie de operador cada 2 minutos, minimizando las interrupciones.

Posición de seguridad

Si respira normalmente, colóquelo en posición de recuperación. Consiga ayuda y evalúe periódicamente la respiración.

 

Desfibrilación Externa Automática

DEA

Si cuenta con DEA, solicítelo mientras realiza el masaje cardíaco.

Encienda el DEA y siga las instrucciones de voz. Coloque los parches: uno debajo de la axila izquierda y el otro debajo de la clavícula derecha.

Aleje a los testigos: asegúrese de que nadie oque a la víctima para que el DEA pueda analizar el ritmo.

Si indica shock, asegúrese de que nadie toque a la víctima y presione el botón destellante. Luego siga las instrucciones de voz.

Si no indica shock, reinicie el masaje cardíaco a 100 por minuto hasta que llegue la emergencia.

 

Recuerde

Es importante que tenga en cuenta que la información que aquí presentamos no suplanta la capacitación sistemática necesaria para ser rescatador entrenado e intervenir ante un paciente cardíaco. De todas maneras, no dudamos que le será de ayuda para saber cómo proceder en los primeros instantes.

 

Fuentes

Material del Departamento de Cardiología de la Faculad de Medicina: Dra. María Fernanda Xalambrí y Dr. Alvaro Niggemeyer.

Dibujos: erc.edu.uy

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